Thursday, 19 May 2011

Tributo a Mo

Seis años después, reapareces y hablando sola 
resumes tu noria de vida en un solo café. 
Y curado al fin, me permito el lujo de observar 
tu pelo raro y creo que ahora fumas demasiado.
Hablas como si te hubiera preguntado
de quién te vengabas todo el tiempo que yo estuve a tu lado. 
Y aun no sé a qué diablos viene ahora tu llamada 
tiembla tu cuchara y eso nunca queda bien. 
Di, di la verdad, llevas tiempo sin romper muñecos.  
Pasados unos meses alguien me ajustó de nuevo 
y queda un poco lejos cuando me incendiaste 
y ya... soplaron las cenizas, volaron las cenizas.

Thursday, 5 May 2011

Resurrección

Esta mañana lo primero que recordé fue esto. Bueno quizás lo esté recordando ahora, pero es que el discurrir del tiempo es bastante confuso.
Hacía una brisa fría, y claro yo bajé a la calle con todo mi blues, y el viento me cortó en dos.
Una mitad se quedó sentada en la acera intentando llorar, aunque sus ojos estaban secos. La otra siguió andando rodeada de frialdad, con una sonrisa sardónica en la cara.

Esta noche fui corriendo a mi caja oculta, y en ella encontré las palabras mágicas.

La lira volverá a sonar en palacio
y de las manos de mi insomne letra
la tinta tomará la forma
que bajo la tenue luz de la luna
preví hace sólo unos días.
De mis dedos sangrarán palabras
deseos profundos, que rasgan el alma.
Detesto mi fortuna, expuesta en mi frente
más dura que cualquier condena a la soledad.

Y cada vez que escribo
el viento al entrar por la ventana
me susurra tu nombre... lejos en el Olimpo
y el dolor me abate y derroca.
Oh, ¿sobre qué héroe escribiré ahora?
Sobre el mísero más triste del reino, enfermo de amor.

Ayer pude ver las estrellas titilar, casi invisibles
siguiendo la cadencia del anhelo que ruge ahora en mi corazón.
Soñé que acariciaba y besaba tus cabellos
y hoy me perdí en tus ojos, fantaseando con resolver tu misterio.
Misterio que no veré en este mundo horrible
que me ha caído en suerte observar.

Volveré a cantar para tu nombre.
Aunque tú pertenezcas a la ficción y yo al mundo real, no temo.
Estoy enamorado de tu fantasía.




-Disculpen esto, son palabras de un adolescente ingenuo e inquieto que poco sabía de estas cosas...totalmente necesarias para componer el sortilegio.
Ahora sí estoy entero.

L.V.M.

Sunday, 1 May 2011

Día a lo Extremoduro...

Libros caídos, sentirme Prometeo aunque cocinando con poco interés.
Olvidar que ella existe, o más bien recordar que ella olvida que existo.
A tomar por ****, yo soy el héroe y ella la villana.
Zombies, paranoias, ...y luego pa'l local a tocar, hacer ruido, bebernos otras birras y exorcizar con música a toda leche los malos espíritus.
Al final llegar a casa, y pensar que en verdad podría haber seguido con más juerga, pero queda más bohemio quedarse tirado en la puerta del cuarto mirando al cielo por la ventana.
Y pensar en el asco que da el mundo en ciertas ocasiones y lo bien que está el que te quedes colgado en el barrio con tus cuatro gatos de siempre.

Tuesday, 26 April 2011

Un día...

Ese día ya no era el frágil y enclenque adolescente que fuera antes. No, eso se había acabado.
Esa mañana no me afeité, me limité a pintarme la cara con hollín y sobre mi mejilla dibujé en azur las líneas de la bandera de la ira.
No me puse la camisa, cubrí mi pecho desnudo con una capa grisácea.
Cualquier otro día habría cogido mi mochila con mi portátil, hoy únicamente mi espada.
Podría haber tomado el metro, pero eso era parte de la rutina que había quedado muerta y enterrada con el que yo fuera.
Arranqué a Céfiro y con él fui a clase.
Partía un gran buque corporacional con el senador del sistema más rico del sector a bordo. La gente estaba agitada y había revuelo en las calles. A mi poco me importaba.
Dejé a Céfiro sobre la acera en frente de el gran edificio de aluminio, tirando por los suelos a varios estudiantes.
Una mirada bastó para disuadirlos de proferir reproche alguno.

Subí tranquilamente las escaleras y me dirigí a la puerta del aula.
Desenvainé y con suave sesgo hice saltar los goznes, seguidamente empujé las puertas, que cayeron por su propio peso. Los alumnos se giraron estupefactos y el profesor se dirigió tartamudeante hacia mi:
-¿Qué se supone que estás haciendo?
-Entrar a clase.
Dicho esto, comencé a andar hacia las gradas. La gente me miraba con desconfianza.
-No deberías estar aquí, huye mientras puedas bicho raro.- Dijo Él.
-Por favor, gran señor, no malgaste su aliento en dirigirse a mi.- Repliqué suavemente.
Alcé mi mano, y mientras Él intentaba contestarme sin obtener respuesta de su garganta pude ver como en sus atemorizados ojos se reflejaba una figura tenebrosa, estatua marmórea hecha de cólera radiante. Sin duda ese era (y aún soy) yo.
Apreté con fuerza mi mano, y la gente oyó aterrorizada un crujido espantoso mientras Él caía al suelo profiriendo un penoso gorgoteo.
-Vaya, acabo de destrozarte el cartílago tiroideo, qué pena.
En ese momento varios de los amigos de Él se levantaron y vinieron a por mi.
Sonreí y siseé:
-Well, enough of this charade.
Todos ellos salieron volando junto a mesas y sillas, y el brillo de mi espada quemó madera y carne, haciendo huir a los que aún eran dueños de sus actos y no estaban en el suelo sumidos en el pánico.
Me acerqué a una de esas personas, la cogí por los hombros y senté en frente de mi.
-Vengo a despedirme.
Ella levantó temblorosa la capucha de mi manto. Y apenas pudo mirarme dos segundos antes de taparse los ojos con las manos y echarse a llorar.
-Bueno, todo estaba dicho ya, sólo quería verte una vez más antes de desaparecer.
Esbocé la última sonrisa sincera que vería en mi rostro un ser humano en décadas.
Me di la vuelta y salí del edificio en calma, mientras el incendio que había causado mi espada empezaba a consumirlo todo. Arranqué y no miré atrás.
...
Un día, recordé esto y quise saber que fue de ella.
60 años después yo aún era joven y fuerte, y ella estaba bajo la tierra.
Tampoco me dio demasiada pena, al fin y al cabo era una mujer, y ellas viven y mueren.
Los monstruos como yo, sólo existimos, aunque sea indefinidamente...



Sunday, 20 March 2011

Anoche soñé...

...que volvía a verla después de tanto tiempo.
Ella, radiante, se paseaba bailando por el dúplex rodeada de gatos curiosos que no entendían la felicidad de su dueña.
Y yo cantaba en su puerta, cantaba a su sonrisa, que iluminaba mi mundo desde su balcón.
Entré a su pequeña casa en una calle, que aunque estaba ubicada en esta mísera ciudad que tanto he pisado, nunca había visto.
Era una pequeña reserva de fantasía en mitad de la superficial locura universitaria de sus compañeras de piso...inventadas todas por mi mente.
Ella se acercaba y mis sombrías preocupaciones huían despavoridas ante su presencia, y todo se volvía de color. El humo ceniciento y la indiferencia que siempre me envolvían se quedaban en el umbral de la puerta para luego deshacerse poco a poco, y de golpe me plantaba ante ella, jovial, seguro de mi mismo, vestido de mis mejores galas para abrazarla como no lo hacía desde hace milenios.
En su cocina, revivimos mil veces aquel primer y "último" beso que había quedado enterrado por años de nuevas experiencias en su caso, por días y noches errabundas en el mío.
Apenas recordaba el color de su pelo, cobrizo como los maizales de aquel pueblo desde el que le escribía cartas cuando aún sabía como se llamaba.
Echaba de menos su piel blanca y suave.
Pero menos que su gracia para moverse y...su voz.
De golpe el escenario cambiaba, yo recogía amapolas y acariciaba la hierba, ella corría hacia el horizonte, de nuevo girando sobre si misma.
Yo me preguntaba en sueños, ¿De verdad ella podría haber sido tan feliz?
Sólo de verla así creo que yo mismo lo sería.

Me despierto, suena "Into the fire" en mi portátil. ¿Por qué demonios puse la alarma?.
Es un pequeño consuelo saber que queda algo de magia en este mundo...al menos en sueños.

Monday, 7 March 2011

Promesas cumplidas.

Vuelvo con una odisea, contada por mi tocayo con j y v y gran amigo, el buen MDM, capitán MOI o espagueti negro (este último obra del ingenio de Pau).
In his own words:

<< Looks like a new trasition 14.39, VII-3-2011

Y así, con el último bocado de la última comida caliente del fin de semana partiamos el quinto dia de la semana del cuarto dia del tercer mes, con dos bemoles y una idea en la cabeza, pasarlo bien. Carretera y manta, bueno, y muchos, muchos CDs para dar pie a discursiones sobre que música nos distraeria durante el camino, nada serio, cosas de la edad… ¿y qué más da? El viaje de ida solo es una parte del mundo que iba a ser ese fin de semana. Casi cuatro horas de viaje con tus mejores amigos, y aun se hacen demasiado cortas; fotos, videos, risas y un sinfín de gritos desafinados que pretendian ser las canciones que poco a poco, sin apenas darnos cuenta conformarian la banda sonora de nuestros tres dias un poco más al norte de lo normal, alejados de nuestra verdadera realidad. Y es como si al dejar nuestra ciudad, el tiempo se hubiera parado en ella para seguir en nuestro destino, una sensación de que el mundo se ha parado porque has dejado de mirar lo que hace como si fueras su padre y él estuviera haciendo algun malabar. Llegar y automaticamente ponerse en posición de fiesta, buscar algo barato donde beber algo que nos haga explotar el Lambrusco que ya hemos bebido, “La oveja negra” lo llaman, mesas de cincuenta personas y muchísima cerveza, dos jarras enormes y cinco vasos para desfasar y dejarlo todo por escrito en una libreta que pasará a la historia. Despúes de beber hasta que solo pudimos hablar en inglés con unos italianos de la mesa de al lado, decidimos abandonar el barco, perdiendo en el trayecto a dos de nuestros camaradas, pero eso no nos detendría y deambulando conocimos a una gente que nos enseñó que Barcelona tiene una cara sumergida, justo al lado de la famosísima sala de conciertos Razzmatazz hay una puerta que solo encuentran los que ya saben donde está que te lleva a un callejón sin salida donde la gente baila, escucha punk y consume sustancias que ningún medico te recomendaria, y despues de un rato a recorrer una ciudad que no conociamos en busca de los dos camaradas perdidos y preparandonos para dormir en las peores condiciones de nuestras vidas… ¡un C3 no está pensado para que duerman cinco!. Pero como el karma te sabe recompensar, hizo que nuestro pobre hotel de dos estrellas no estubiera disponible y nos cambiaran a uno de cuatro por el mismo precio, para descansar como dios manda, digo… el karma. Sabado, y con la llegada al hotel nos visita una chica, no muy alta, con gafas y con camisetas de Black Metal, que viene de lejos a ver a uno de nosotros, tal vez, el más afortunado del viaje en ese aspecto. Se hace tarde, nos vamos al Palau Sant Jordi a hacer cola para el concierto y la divina providencia (karma) hace que un pobre desgraciado con cinco entradas de reventa nos vende una a la mitad del precio original, bien, somos cuatro para el concierto, sinceramente, muy de verdad, lo siento por el quinto de nosotros. Entramos los cuatro, bien, el sitio es grande… pero no importa, todo se llena y nos empieza a faltar el aire, pero no importa, gritamos, saltamos, bailamos y subimos a la mayor fan cuando suena lo que para ella es un himno. Salimos del gentío, vemos las últimas canciones desde atrás, y joder, se veia el escenario entero, podias bailar con tus amigos y aun más importante, respirar. Fin del concierto, salir de allí y caminar hacia el hotel unos 6 kilometros; por suerte el quinto, llega a mitad de camino, nos recoge y volvemos al hotel en coche. Cenamos, hasta hartarnos a comer, un café y a dormir, a la mañana siguiente, uno de los cinco, ya no está, habia ido a coger un tren dirección sur, hemos perdido un brazo, pero seguimos teniendo otro, las dos piernas y lo más importante, la cabeza, asi que un paseito por la nueva ciudad, visitamos un par de monumentos y otra vez, carretera y manta, esta vez escoltados por la sonrisa de chessire, para llegar el domingo demasiado tarde para cenar pero demasiado pronto para dormir, así que escribo y punto.

No he nombrado a nadie, he intentado ser algo impersonal, pero ¿qué cojones? Daniel, Javi, Paula, Laura… nunca voy a olvidar semejante fin de semana, podrán pasar años y me acordaré de mi primer viaje a Barcelona con vosotros, de verdad, un verdadero placer coincidir con vosotros en esta vida. >>


El placer es mutuo, Javi (Dani, Laura y Paula) =).

Sunday, 20 February 2011

Avenue at night...


Tiro la cazadora y me siento en una esquina de mi cuarto, junto a la ventana.
Suena 505 y aún miro la puerta... Las 4:07, una noche de algún día del invierno pasado que preferiría olvidar.
Para variar no llegaba ni demasiado pronto ni demasiado tarde, se ve que tengo una hora de aburrimiento máximo...vagando por las calles de Valencia zarandeado por el inclemente viento nocturno y enfrascado en las cábalas que a uno le acosan cada vez que vuelve a salir de fiesta antes de tiempo.



En verdad esta ocasión tenía todo el sentido del mundo, y una vez más estaba quejándome.
Me quito las botas y voy al baño, evito mirarme en el espejo al mojarme la cara con agua fría (a qué fin? el ambiente en la calle era gélido, y ni eso había conseguido despejarme), pero acabo haciéndolo y no veo otra cosa aparte del cansancio y la preocupación injustificada de todas esas noches...Ah, y resignación.
"Bobadas" me digo mientras salgo del baño y me acabo de quitar la ropa.
Me pregunté...ella, lejos, donde quiera que esté, qué verá ella al mirarse en el espejo?Acaso lo hace?
Me tiro sobre la cama.

Aún estoy en la calle en mi cabeza, sopla el viento, un viento helado, los gatos miran inquietos a la abstraída sombra en la que me he transmutado, las luces de los coches vuelan aleatoria y confusamente a mi alrededor en un ballet fantasmagórico...y el mundo sigue a su velocidad de espanto mientras yo me hundo, parado en seco.
Durante un segundo dudo de tu existencia, no sé si estás viva, muerta,o en un estado intermedio tal vez...pero no, tú estabas ahí conmigo esa noche.
La persiana está subida y veo con claridad la puerta. Pienso seguir mirándola toda la noche.

...hace frío, estoy solo y te haces esperar, y sí, aún tengo toda la noche por delante. Merece la pena esperar, aunque sólo sea para compartir contigo la cama un rato hasta el amanecer?